Transmutación Energética

A medida que avanzo en el entrenamiento espiritual intensivo al que he estado sometida en los últimos años, voy entendiendo mejor ciertos sucesos energéticos que antes estaban velados a mi conciencia, y que siento como deber compartir en esta página, porque no creo que yo sea la única persona del mundo a quien le ocurren estas cosas. Sé, por mi experiencia en sesiones, que somos muchos más de lo que imaginamos, quienes podemos transmutar directamente la energía de nuestro entorno, y mientras más lo entendamos y lo asimilemos como una misión a nivel consciente, menos dolor y desastre vamos a ir teniendo en nuestras vidas.

Ayer fui a la reunión de mi grupo de Lunas Nuevas a la casa de una de ellas, que nos pidió asistir allí porque su madre está delicada de salud. Cuando abrazo a la dueña de casa me dice que su madre pasó muy mala noche. Entramos por el primer piso, y me invitó a saludar a su madre, una señora exquisita, encantadora, y muy calentita. Un momento después de saludarla y sentir el calor de su cuerpo, empiezo a sentir un dolor inmenso en el vientre hacia mi lado derecho.

Al principio no entendía por qué me había empezado a doler el vientre, si ya llevo mucho tiempo siendo muy rigurosa con mi alimentación y durante el día no había tenido distracciones con ello, todo debía estar en orden.

Un rato después, mientras nos acomodábamos, me entero que esta señora pasó la noche con malestar abdominal agudo, porque comió algo que no le hizo bien a su diverticulitis, así que su dolor fue inmenso.

Ahí comprendo la situación: Apenas le toqué la mano y puse mis labios en su mejilla, se activó en mi campo esta máquina de transmutación energética que he traído desde mi nacimiento, y que antes, durante toda mi infancia y mi desarrollo hacia la adultez, nunca pude entender cómo funciona ni cómo manejarla a beneficio de todos.

Por primera vez me siento en condiciones de explicar cómo funciona, desde mi vivencia, que puede ser muy similar a la de otros, sobretodo de quienes pertenecemos al Rayo Violeta.

Somos seres de energía habitando un vehículo físico de encarnación.

La neurociencia lo llama Neuronas Espejo, que se activan al entrar en contacto con el campo energético de otro ser humano, debido a un alto nivel de percepción empática de tipo instintiva. Debido a esto, el dolor del otro suele sentirse en el lado opuesto del vehículo físico.

También le llaman Sinestesia, que en psicología, biología o aprendizaje cognitivo, tiene que ver con la alta percepción a los estímulos del otro. Este término me ayuda a entender cómo funciona, pero no me convence del todo, puesto que muchas veces he recibido dolores de otros que no me han provocado ningún estímulo presencial directo.

Otro modo de llamarlo es Catalización. Este término lo uso a veces con otras personas para referirme al movimiento energético, pero no estoy segura si coincide del todo con lo que yo siento que realmente ocurre en el proceso en cuestión.

Para mí, que trabajo en contacto con el mundo espiritual invisible, me acomoda más llamarlo Transmutación Energética, y en base a lo que me ha sido explicado en mi intensa disciplina de conexión diaria, funciona de la siguiente manera:

El amor de la cámara secreta del corazón (algo así como el quinto ventrículo cardíaco), reconoce las vibraciones de su misma frecuencia sin que se filtre necesariamente por la conciencia si estamos en modo cotidiano. Al entrar mi campo energético en contacto con el campo energético de otro ser humano que coincida en vibración, se activa de manera automática un tubo de luz violeta que recorre mi espina dorsal e invade todo mi campo, instalando en mi vehículo físico el dolor del otro, para que, mientras duele, los guías o seres de luz que asisten a esa persona puedan trabajar en la restauración energética dentro de mi cuerpo físico como si fuera un holograma del otro, puesto que a veces, no pueden ingresar directo al cuerpo de la persona en cuestión por estar su cuerpo físico bajo efecto de ciertos medicamentos o sustancias químicas que alteran su vibración natural donde ellos no pueden habitar.

Lo hermoso es que ahora me avisan: Tranquila, este dolor no es tuyo, viene de allí, respira, estamos trabajando. La otra persona ni se entera de este proceso porque yo he aprendido a guardar absoluto silencio al respecto para no causar conmoción. Esta sutil e invisible comunicación con los otros planos de asistencia es lo que me permite mantener mi sistema nervioso en equilibrio de modo que sin afectar mi propia energía, puedo continuar con la reunión, comer algo, tomar un té, y concentrarme en mis actividades mientras la Luz realiza su trabajo, hasta que el proceso está completado. Todo esto es de modo inconsciente a consciente.

Al revés, de modo consciente a inconsciente, es cuando alguien viene a una sesión de energía, y yo realizo desde la conciencia un movimiento energético de conexión directa para ajustar sus Chakras, o activar los cristales en Tameana, para que la Luz pueda realizar su trabajo de transmutación a través de mi flujo de energía inconsciente.

En ningún caso opero yo misma la situación, yo soy sólo un canal, un envase energético que propicia una energía determinada para realizar el movimiento de Luz que la persona necesita.

Nos leemos los unos a los otros por energía: La energía es nuestro primer y real contacto.

Me alegra muchísimo llegar a este punto de mi desarrollo espiritual en que lo puedo entender y trabajar, pues durante todo el desarrollo de mi vida, sufrí innumerables episodios de dolor físico y emocional que perturbaron mi psique por completo, cerrándome a mi misión espiritual interna y al rol que ocuparía mi alma en esta encarnación.

Ello explica por qué en algún punto de mi vida dejé de asistir a cumpleaños, fiestas, y eventos sociales varios, por ese desgarrador miedo a volver a estar expuesta a las energías de otros seres humanos que pudieran provocarme tanto dolor. Sin duda, un vehículo como el que yo -y muchos otros sanadores- estamos habitando, requiere muchas veces el tener que transitar por un camino solitario para llegar al autodescubrimiento de esta brutal herramienta de transmutación, que para mí, en esta etapa, pasa a ser una Tecnología Energética aplicable a muchas situaciones de nuestra vida.

El último episodio fuerte que recuerdo fue en el verano pasado, cuando asistí a un paseo en el que una amiga me mencionó todo lo que estaba viviendo su familia con respecto al dolor físico de su madre, y al llegar a casa esa noche, estuve cerca de dos horas padeciendo cada uno de sus síntomas con mucha intensidad y en completo silencio. Al saber que aquel dolor no me pertenece realmente, sino que viene a mí para ingresar a este tubo de luz, entonces apago mi resistencia egoica, pongo mi mente en modo descanso, comienzo un trabajo de respiración profundo y activo mi voluntad en ayudar a que el proceso sea como Dios estime conveniente.

Completamente a Su servicio y al de todas las almas que necesiten conexión.

Que la Luz de la Llama Violeta restaure todo lo que necesite ser restaurado en la tierra.

4 Replies to “Transmutación Energética”

    1. Hola Patricia. Normalmente enseño esto en sesiones individuales de Tarot cuando aparece en la información del alma del consultante y de su misión de vida. Allí es donde explico todo sobre cómo tomar control de la energía propia y trabajar espiritualmente para desarrollar ésta, y otras habilidades psíquicas. También ha salido este tema mucho últimamente en la consulta, cuando madres me consultan por aquellos niños con problemas sociales que el sistema desea medicar para tenerlos quietecitos. Está apareciendo bien seguido que lo que estos niños necesitan es, solamente, aprender a dirigir energía. A ellas les enseño cómo deben ayudar a sus hijos a integrar este tipo de habilidades. Todo ser humano posee todas estas habilidades psíquicas, pero se ha bloqueado esta información y aún se encuentra muy dormida, porque falta todavía mucho trabajo personal con la intención. Mientras el humano quiera despertar esto con fines personales, egoístas y para destrucción de otros, no será posible una apertura grande a nivel colectivo. Depende mucho de nuestra intención y de la purificación de nuestros corazones, pues todas estas habilidades están en nosotros solamente por una razón: Ayudar a sanarnos unos a otros. Es un trabajo mundial muy lento, pero puedo decir con toda certeza que vamos bien encaminados. Saludos. MC

  1. Hola querida maestra, leo con mucha, atención esra información y tengo una duda, suelo sentir el dolor que padecen mis seres queridos, generalmente mi dor se concentra rn el ombligo y en el vientre, es decir si alguien se rompió una perna ai me duele el ombligo y siento descargar de corriente en el vientre a veces llegan a los labios vaginales, también lo he sentido con amigas que pasan por momentos difíciles, esto es transmutar energías?

    1. Sí, Cristina. La energía puede entrar de diversas maneras, y una de ellas es el ombligo. Estamos conectados a los otros seres humanos por cordones umbilicales de energía. Las personas que tenemos esta habilidad psíquica ayudamos a alivianar el dolor de los otros para que el otro sufra menos, ya que a nosotros mismos se nos hace más fácil transmutar. Debes entrenarte para trabajar en esto. Es un entrenamiento, tan igual como si fueras al gimnasio a sacar bíceps: Se practica, y se trabaja, pero requiere esfuerzo y compromiso, por eso la gente cierra sus canales espirituales, porque no quieren tomar responsabilidad y no lo quieren trabajar como herramienta de servicio para el humano. Si te entrenas y lo practicas, puedes ayudar a mucha gente a tu alrededor, y Dios estará feliz de que cumplas con tu misión. Cariños. MC.

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