Siento veintidós mundos

"La mayoría de las personas están tan absortas en la contemplación del mundo exterior, que son totalmente ajenas a lo que está pasando dentro de sí mismas".  (Nikola Tesla)

Estamos viviendo tiempos acelerados y se nos exige cumplir cada vez con mayor rapidez los diversos asuntos externos, compromisos y deberes cotidianos.

Pasamos nuestro tiempo corriendo detrás de algo que nos traiga esa felicidad que tanto buscamos pero parece que nunca la alcanzamos por completo porque siempre queremos más y nunca estamos satisfechos: El sistema en que vivimos está diseñado para que siempre aparezca algo nuevo y mejor por alcanzar.

Así es como nuestra atención permanece atrapada en lo externo y, entonces, cuando nos quedamos completamente solos aparece automáticamente la voz interior de nuestra consciencia a repasar ciertos eventos vivenciados en los que siempre encontramos detalles que no nos gustan de nosotros mismos o de los demás. Este es un proceso muy natural de la psique humana, pero para muchas personas suele resultar tan incómodo de llevar, que se termina evitando a toda costa la soledad y buscando más estímulos que vengan desde afuera para volver a llevar nuestra atención hacia otro lado, llenar los vacíos y buscar el placer inmediato. De este modo conseguimos no tener que lidiar con nuestras sombras, y mucho menos con la sombra de los demás.

Creemos que así estamos a salvo del dolor o la incomodidad mientras nos percibimos a nosotros mismos como individuos hiper-conectados con el mundo, gracias a la tecnología de avanzada de este espectacular siglo XXI, que sostiene comunicación inmediata con prácticamente todos los lugares del mundo. 

Pero algo va ocurriendo en los niveles más profundos de la psique: Vamos de poco sintiendo que no somos tan felices como creíamos; que las cosas no andan tan bien como las publicamos en nuestras redes sociales; que las conversaciones que sostenemos con otros seres humanos quedan ahí en palabras vacías, mientras muy difusamente nos vamos planteando en secreto las mismas preguntas que los humanos nos hacemos desde el inicio de los tiempos: ¿Quién soy? ¿Para qué nací en éste mundo? ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Tiene mi existencia un propósito? ¿Cómo alcanzo mi autorrealización? ¿Hacia dónde voy? ¿Cuáles son mis virtudes y talentos? 

Y así es como han estado aumentado las depresiones y los suicidios en el ser humano. Desde antes del hechizo covid que nos ha afectado a todos desde 2020, ya comentaban los expertos sobre la existencia de una verdadera pandemia: Las depresiones. ¿Por qué? Porque estamos desconectados de nosotros mismos y no nos atrevemos a entrar de lleno en nuestro interior.

Hay personas que, incluso, se pasan la vida entera en un intenso ritmo material exterior sin detenerse a observar estas preguntas filosóficas que a todos nos conciernen en diferentes etapas de nuestras vidas. Pues, lo más sano es entender que, en algún momento habría que detenerse y reconectar nuestra esencia, comenzar a recordar lo que realmente somos; avanzar, evolucionar.

Una vez que decides entrar en tu verdadera información espiritual, ya no hay vuelta atrás: Comienza el viaje de retorno a la consciencia. Y de a poco, aprendizaje tras aprendizaje, vas descubriendo que en la evolución de tu consciencia habitó siempre nuestra divinidad; esa divinidad que creímos haber perdido. Que esa desconexión tan profunda que sentíamos fue creada por olvido de nosotros mismos; que nuestra verdadera identidad siempre estuvo allí oculta, en la cámara secreta de nuestros corazones, esperando paciente y amorosamente el momento de volver a casa. Gracias al hermoso regalo de tu Libre Albedrío, decides expandir la Luz que hay en tu corazón y desplegar su verdadero lenguaje: Tu lenguaje, y el lenguaje con el que Dios se comunica contigo. 

Todo mi trabajo consiste en educar para llegar a ese entendimiento, cómo habilitar tu propio y único diseño álmico en armonía con el viaje evolutivo de tu alma. Te enseño este lenguaje a través de los veintidós arcanos del Tarot, por qué y para qué estás aquí; cuáles son tus habilidades psíquicas, y cómo hacer efectivo el propósito de tu vida; cómo armonizarte con el mundo exterior, para que puedas construir una vida íntegra y coherente donde tú tengas el control de tu ser y permanezcas en conexión con la fuente divina que a todos nos sostiene, aportando creatividad, bienestar y vitalidad a largo plazo en todo el proceso de tu vida. 

Mi trabajo consiste en que conozcas tan bien tu propio diseño álmico, que sepas cómo avanzar por la vida en coherencia contigo mismo … 

Que entiendas cómo afectas y eres afectado por los demás …

Que seas lo que has venido a ser …

Que realices lo que has venido a realizar …

Que tu corazón, tu mente, tu cuerpo y tu alma, alcancen una totalidad armónica para la construcción de tu verdadera felicidad. 

MCLB

Redes Terapias

María Carolina Leigh Bremer
Terapeuta Espiritual
Licenciada en Arte
Comunicadora Audiovisual
Maestría en Psicología Clínica
Certificada en Perfilación Criminal
contacto@siento22mundos.com
Whatsapp: +56995464901

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One Reply to “Siento veintidós mundos”

  1. Hermoso Carolina, todo lo que cada ser humano tiene grabado en su alma lo resumiste tn claramente. Tú apoyo y guía ha sido fundamental en esta vida, agradezco cada curso, taller y reuniones que tanto nos nutre. Solo mantengamos despierto aquello que nos mantiene unidos…

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