Siento veintidós mundos

Cada alma humana ocupa un lugar específico en el Universo

Estamos viviendo tiempos muy acelerados en que se nos exige cumplir con demasiados asuntos, compromisos y deberes cotidianos. Vamos todos corriendo detrás algo que nos traiga esa felicidad que tanto buscamos pero parece que nunca la alcanzamos por completo. Vivimos con la atención puesta en lo externo y vamos reaccionando de inmediato a miles de estímulos que nos vienen dados desde afuera.

Tenemos la sensación de que vivimos conectados los unos a los otros porque tenemos tecnologías que nos permiten tener acceso inmediato a todo lo que conforma nuestro mundo, pero en un nivel más profundo, vamos sintiendo que estamos cada vez más desconectados de nosotros mismos y de nuestras verdades más profundas del alma. En silencio nos preguntamos quiénes realmente somos, a qué vinimos y cuál es el sentido de la vida. Nos hemos alejado de Dios y de nuestra esencia divina a medida que hemos ido creciendo y desarrollándonos en este mundo materialista, olvidando principalmente nuestros dones y talentos, con los que fuimos bendecidos para vivir la experiencia de esta existencia humana. 

Pero la esencia divina aún habita dentro de la cámara secreta de nuestros corazones. Por mucho que la hayamos olvidado, esa chispa de Luz que nos mantiene vivos, sigue allí, esperando paciente y amorosamente que la volvamos a activar, para expandir y cumplir con su propósito del alma.

Yo nací con la percepción abierta. Nací recibiendo la información del alma de las personas por infusión: Nací sintiendo fuertemente a Dios. Pero en el mundo en el que nací parecía que Dios no estaba presente, lo que me mantuvo durante muchos años en diversos estados de caos, confusión, depresión, enfermedad y muerte, para luego descubrir que mi lenguaje interior, con el que yo sentía que Dios me hablaba, sí existía en imágenes simbólicas, cuyo orden y sentido explicaban todos los aspectos de la naturaleza humana.

Dediqué mi vida entonces a asistir los procesos espirituales de los seres humanos, y Dios me fue guiando cada vez más en la construcción de este camino evolutivo, donde creemos que estamos solos, pero en verdad estamos siendo sumamente acompañados.

Y en este camino hay 22 maneras de manifestar conexión con la Fuente Divina: 11 conductores en 11 vehículos para transitar un sólo y único camino hacia el corazón de nuestro Padre Celestial. Cada quien con su sello propio, único, e intransferible. Cuando lleguemos allí, activaremos la Fuerza del Reino, recuperaremos la dignidad de ser verdaderos seres humanos, y disfrutaremos la Gracia de habitar un cuerpo físico perfectamente saludable que merece absoluta felicidad y plenitud existencial.

Pero el camino no es fácil. Transitar este camino requiere valentía y coraje. Valentía para abandonar montones de patrones de pensamiento y conductas que no nos favorecen. Y coraje para atrevernos a enfrentar los desafíos de lo desconocido y adentrarnos en el mundo de la Fe.

Mi trabajo consiste en ayudarte a mirar la información del alma para que recuperes la fe en ti mismo y en la existencia. Ordenar el mapa interior para obtener claridad. Educar, enseñar y entrenarte en cómo realmente eres, cuál es tu diseño más profundo y recordarte el para qué es que fuiste creado. Una vez que entendemos esto, ya no hay vuelta atrás: Se inicia el proceso de re-conexión espiritual y te vuelves uno con Dios en el palacio de la Sabiduría que a todos nos corresponde por derecho de nacimiento. 

Que Dios te bendiga e ilumine siempre las señales para que sigas Su Camino.

La mayoría de las personas están tan absortas en la contemplación del mundo exterior, que son totalmente ajenas a lo que está pasando dentro de sí mismas.
Nikola Tesla.

Comencé con el Tarot en 1994: Este año 2021 es mi año número 27.

María Carolina Leigh Bremer
Terapeuta Espiritual
contacto@siento22mundos.com
Whatsapp:  +56 9 95464901

One Reply to “Siento veintidós mundos”

  1. Hermoso Carolina, todo lo que cada ser humano tiene grabado en su alma lo resumiste tn claramente. Tú apoyo y guía ha sido fundamental en esta vida, agradezco cada curso, taller y reuniones que tanto nos nutre. Solo mantengamos despierto aquello que nos mantiene unidos…

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